martes, 17 de febrero de 2026

FALLECE JAMES PETRAS, DESTACADO INTELECTUAL GRECO-ESTADOUNIDENSE

TeleSur, 15/02/2026

[Otro gran luchador se nos va. Rest in power, James. Ευχαριστώ για όλα.]

“Su crianza como inmigrante griego de clase trabajadora moldeó su dedicación de toda la vida a la lucha de clases, las desigualdades y las comunidades marginadas”, señala el obituario oficial

Familiares de James Petras compartieron este 13 de febrero la noticia de la muerte del destacado intelectual el pasado 17 de enero de 2026, en Seattle, Washington.

«James Petras falleció pacíficamente el 17 de enero de 2026 en Seattle, Washington, rodeado de su familia. Prolífico académico y activista, dedicó su vida a desafiar el poder, el imperialismo y la desigualdad», dieron a conocer en un obituario compartido en el sitio web del intelectual.

Nacido el 17 de enero de 1937 en Lynn, Massachusetts, Petras fue un académico greco-estadounidense formado en la Universidad de Boston y con doctorado en la Universidad de California, Berkeley. En 1972 se incorporó a la Universidad de Binghamton, donde alcanzó la cátedra como profesor Bartle de Sociología, y posteriormente fue nombrado profesor emérito.

“Su crianza como inmigrante griego de clase trabajadora moldeó su dedicación de toda la vida a la lucha de clases, las desigualdades y las comunidades marginadas”, señala el obituario oficial. Durante décadas, fue mentor de generaciones de estudiantes que se convirtieron en académicos, activistas y líderes comunitarios.

Petras fue descrito como “una voz inquebrantable en defensa de la justicia social en América, Europa y Oriente Medio”, cuya obra “conectó las aulas, la palabra escrita y las luchas de trabajadores, campesinos y movimientos sociales”. También ejerció como profesor adjunto en la Universidad de Saint Mary’s en Halifax.

Autor de más de 62 libros traducidos a 29 idiomas, publicó cientos de artículos en revistas como American Sociological Review y Journal of Peasant Studies, además de más de 2.000 ensayos en medios internacionales, incluyendo The Guardian, Le Monde Diplomatique, La Jornada y su sitio web https://petras.lahaine.org/.

Como experto en política latinoamericana, analizó el impacto del neoliberalismo, el capital transnacional y la política exterior estadounidense. Entre sus obras destacan Desenmascarando la globalización: Imperialismo del siglo XXI (2001) y Imperio con Imperialismo (2005).

Mantuvo vínculos con figuras como Salvador Allende, Hugo Chávez, Fidel Castro y Andreas Papandreou, y colaboró durante 11 años con el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil. Entre 1973 y 1976, integró el Tribunal Bertrand Russell sobre la Represión en América Latina.

“Creía que la investigación académica debía apoyar las luchas por la justicia”, principio que guió su trayectoria, reconocida con premios como el Premio Robert Kenny al Mejor Libro y el Premio a la Trayectoria de la Sección de Sociología Marxista de la Asociación Americana de Sociología. Le sobreviven la profesora Elizabeth Petras, Stefan Petras, Anthippy Petras, Wendy Petras, Liam Petras y Xana Petras-Roper.

GLOBALIZACIÓN Y DEMOCRACIA

Michael Parenti 

Sin permiso, 03/06/2007

[Michael Parenti murió el pasado 24 de enero a los 92 años. Rest in power, comrade.]

Las corporaciones transnacionales tienen como objetivo convertirse en verdaderamente transnacionales, por encima del poder soberano de cualquier nación y siendo servidas al mismo tiempo por los poderes soberanos de todas las naciones. Podemos pensar que Cyril Siewert, director financiero de la compañía Colgate Palmol­ive, hablaba en nombre de todas las compañías transnacionales cuando comentaba: “Los Estados Unidos no tienen línea directa con los recursos de nuestra corporación. No hay razón de que este país tenga la prioridad” (1). A través de acuerdos internacionales de “libre comercio” como el NAFTA, el GATT y el FTAA, las gigantes transnacionales se han elevado por encima de los poderes soberanos de los estados. Estos acuerdos dotan a anónimos comités de comercio internacional de la autoridad para prevenir, invalidar o eliminar cualquier ley de cualquier nación que pudiera poner en peligro las inversiones y las prerrogativas de mercado de las corporaciones transnacionales. Estos comités de comercio–de los que la Organización Mundial del Comercio (OMC) es el ejemplo tipo- establecen grupos de “especialistas en comercio” que actúan como jueces en asuntos económicos, situándose ellos mismos más allá del control popular de cualquier nación, asegurando así la supremacía del capital financiero internacional. Este proceso, llamado globalización, se considera como un desarrollo de “crecimiento” natural inevitable y beneficioso para todos. Es en realidad un golpe de estado global por parte de los gigantes mundiales de los negocios.

Venidos del mundo de las grandes corporaciones y sin que hayan sido elegidos por nadie, estos especialistas se reúnen en secreto y tienen a menudo intereses inversores en los mismos negocios que ellos proponen. Estas sospechosas convergencias de intereses no están controladas por ningún protocolo. Ninguna de las quinientas páginas de reglas y restricciones del GATT está dirigida contra las corporaciones privadas; son todas contra los gobiernos. Los gobiernos firmantes de este acuerdo deben bajar las tarifas, acabar con los subsidios agrícolas, tratar de la misma manera a las compañías extranjeras que a las nacionales, cumplir con las reglas de las patentes establecidas por las corporaciones y obedecer el reglamento de una burocracia de elite permanente, la OMC. Si un país se niega a cambiar sus leyes cuando un especialista de la OMC así lo dicta, la OMC puede imponer multas o sanciones a nivel del mercado internacional, privando así al país de mercados y materiales que necesita (2).

La OMC, actuando como juez supremo global, ha echado abajo leyes consideradas como “barreras al libre mercado”. Ha forzado a Japón a aceptar una tasa mayor de residuos de pesticidas en la comida importada. Ha prohibido a Guatemala proscribir publicidad engañosa de comida de bebés. Ha eliminado la prohibición de asbesto en varios países, así como las leyes para el ahorro de carburante y para los estándares de emisiones en los vehículos. Se ha posicionado contra las leyes de protección de la vida marina y contra la prohibición de productos hechos a partir de especies amenazadas. La prohibición de la Unión Europea de importar carne norteamericana alimentada con hormonas contaba con un apoyo popular arrollador en toda Europa, pero un grupo de tres especialistas de la OMC decidió que esta prohibición era ilegal. Esta decisión puso en peligro multitud de regulaciones sobre la importación, basadas en consideraciones de salud. La OMC eliminó parte del U.S. Clean Air Act (Ley de Aire Limpio de EEUU) que prohibía ciertos aditivos de la gasolina, puesto que esa prohibición interfería con las importaciones de refinerías extranjeras. Así mismo, la OMC eliminó la parte del U.S. Endangered Species Act (Ley de Protección de Especies Amenazadas de EEUU), que prohibía la importación de gambas pescadas con redes que no protegían a las tortugas marinas (3). 

El comercio libre no es un comercio justo; beneficia a los países fuertes a expensas de los débiles, y a los intereses de los ricos a expensas del resto de nosotros. La globalización significa un paso atrás en muchas de las reformas del siglo XX: ninguna libertad para boicotear productos, ninguna prohibición del trabajo infantil, ninguna garantía de salario mínimo o de ahorro, ningún servicio público que pueda competir razonablemente con los servicios privados, ninguna protección sanitaria que pueda menguar los beneficios de las corporaciones (4).

El GATT y los acuerdos posteriores de libre comercio permiten a las multinacionales imponer derechos de propiedad monopolísticos a la agricultura indígena y comunal. De ese modo, las grandes corporaciones agrícolas pueden penetrar mejor en las comunidades locales y autosuficientes y monopolizar sus productos. Ralph Nader da el ejemplo del árbol del neem, cuyos extractos contienen pesticidas naturales y tienen propiedades medicinales. Cultivado en la India durante siglos, este árbol atrajo la atención de varias compañías farmacéuticas, que se hicieron con el monopolio de las correspondientes patentes causando protestas masivas de los agricultores indios. La OMC dictaminó que las farmacéuticas tienen ahora el control exclusivo de la comercialización de los productos de este árbol, una decisión que está siendo puesta en práctica en la India. Decenas de miles de agricultores antes independientes tienen ahora que trabajar para las poderosas farmacéuticas en términos establecidos por ellas y con el único fin de aumentar sus beneficios.

Un acuerdo comercial entre la India y los Estados Unidos, la Iniciativa por el Conocimiento en la Agricultura (KIO, en sus iniciales inglesas), apoyado por Monsanto y otros gigantes transnacionales, permite a Monsanto controlar el sector de las semillas en la India, mientras que el sector del comercio se le entrega a Archer Daniels Midland and Cargill, y el sector de ventas a Wal-Mart (Wal-Mart anunció planes para abrir 500 tiendas en la India a partir de agosto de 2007). Esto es en realidad una guerra contra los campesinos independientes y las pequeñas empresas de la India, así como una amenaza para la seguridad de la comida india. Los agricultores están organizándose para protegerse contra esta invasión económica, manteniendo los bancos de semillas tradicionales y estableciendo sistemas de apoyo mutuo en el campo. Como dice un agricultor, “no compramos semillas en el mercado porque sospechamos que están contaminadas con semillas manipuladas genéticamente” (5).

De manera similar, la OMC decretó que la corporación norteamericana RiceTec tiene la patente de todas las diversas variantes del arroz basmati, cultivado durante siglos por los campesinos de la India. También decretó que una corporación japonesa tiene los derechos exclusivos en el mundo para cultivar y producir polvo de curry. Estos ejemplos demuestran que el así llamado “mercado libre” se reduce al control monopolístico por parte de las corporaciones internacionales. Estos desarrollos llevaron al primer ministro de Malasia, Mahathir Mamad, a observar que “estamos ahora en una situación en la que el robo de recursos genéticos por parte de las corporaciones occidentales de biotecnología les permite obtener enormes beneficios al producir mutaciones genéticas patentadas de estos mismos materiales. ¿A qué abismos hemos caído en el mercado global cuando los regalos que le da la naturaleza a los pobres no están protegidos y al mismo tiempo las modificaciones que de ellos hacen los ricos se convierten en propiedad exclusiva? La globalización significa simplemente la disolución de las barreras entre los países para que aquellos que tienen capital y mercancías puedan dominar los mercados” (6).

Con acuerdos como el GATS (Acuerdos Generales sobre Comercio y Servicios) y la FTAA (Área de Libre Comercio de las Américas), los servicios públicos están en peligro. Un servicio público puede ser acusado de provocar la “pérdida de una oportunidad de mercado” para empresas privadas, o de crear un subsidio injusto. Un ejemplo: el programa de seguro automovilístico propuesto por la provincia de Ontario, Canadá, fue declarado “competencia desleal”. Ontario podría tener su compañía pública de seguros de coche tan sólo si pagase a las compañías de seguros de EEUU las pérdidas estimadas en ventas presentes y futuras – un coste prohibitivo para la provincia. De esa manera, a los ciudadanos de Ontario no se les permitió ejercer su derecho democrático y soberano de instituir una alternativa sin ánimo de lucro al sistema de seguro de coches. En otro ejemplo, la compañía de envíos postales de EEUU, UPS (United Postal Service), acusó a la compañía pública de Correos canadiense de “oportunidad de mercado perdida”, lo cual quiere decir que los Correos canadienses tienen que compensar a la UPS por todas las transacciones que según ésta podría tener si no hubiese un servicio público de correos. El sindicato de trabajadores de Correos canadiense ha recurrido este acuerdo en los tribunales, argumentando que viola la constitución canadiense.

Con NAFTA, la corporación Ethyl, con base en EEUU, demandó al gobierno canadiense por 250 millones de dólares en concepto de “oportunidades de mercado perdidas” e “interferencia con el comercio” porque Canadá prohibió el MMT, un aditivo de la gasolina producido por Ethyl considerado cancerígeno por el gobierno de Canadá. Ante la posibilidad de perder el caso, el gobierno de Canadá se rindió, aceptó que el MMT siguiese en circulación, pagó 10 millones de dólares a Ethyl, y emitió un comunicado público en el que se declaraba al MMT “seguro”, a pesar de tener evidencia científica de lo contrario. California prohibió también el peligroso aditivo, y esta vez una compañía Ethyl con base en Canadá demandó a California amparándose en NAFTA por poner obstáculos injustos al mercado libre (7).

Los acuerdos internacionales de comercio como GATT y NAFTA han acelerado la adquisición de mercados locales por parte de las corporaciones, expulsando de los mismos a compañías más pequeñas y a colectivos de trabajadores. Con el NAFTA, desaparecieron los trabajos relativamente mejor pagados en EEUU cuando las compañías cerraron fábricas y subcontrataron en el mercado mexicano, más barato. Al mismo tiempo, miles de pequeñas compañías mexicanas se vieron forzadas a cerrar. México fue invadido por maíz barato de alta tecnología producido a gran escala, así como de productos lácteos provenientes de grandes compañías agroalimentarias norteamericanas (subvencionadas por el gobierno norteamericano), lo que provocó la bancarrota de pequeños agricultores y distribuidores mexicanos y afectó a muchos campesinos pobres. La llegada a México de compañías norteamericanas tiene como consecuencia la aparición de trabajos extremadamente mal pagados y de condiciones de trabajo inseguras. En general, el mercado libre ha traído consigo un enorme incremento de la pobreza al sur de la frontera (8).

Se nos pide a los norteamericanos que nos mantengamos competitivos en la nueva era de la globalización, que aumentemos la producción al mismo tiempo que se reducen los costos de trabajo y de producción. En otras palabras, trabajar más por menos. Esto es de hecho lo que está sucediendo, con el aumento de hasta el 20% de la semana laboral (de 40 a 46 y hasta 48 horas) y los salarios se han congelado o bajado durante el mandato de George W. Bush. Se gasta cada vez menos en servicios sociales y sufrimos cada vez más disminuciones salariales, reestructuraciones, desregulación y privatizaciones. Sólo gracias a tales “ajustes”, se nos dice, podremos enfrentarnos a las fuerzas impersonales de la globalización que nos amenazan.

En realidad, estas fuerzas no tienen nada de impersonal. Los acuerdos de libre comercio, incluyendo aquellos que aún no han sido aprobados por el congreso norteamericano, han sido planeados conscientemente durante años por grandes empresas y por sus gobiernos subalternos para conseguir una economía mundial desregulada que mine cualquier control democrático de sus prácticas. Ahora es cada vez más difícil que la población de cualquier provincia, estado o país consiga que su gobierno imponga normas de protección o que desarrolle nuevas formas de producción públicas, por miedo a que algún especialista del libre mercado se las prohíba.

Lo que sucede habitualmente es que los grandes países piden a los pequeños y más pobres que abandonen las protecciones y las subvenciones a sus productos locales. Pero a veces las cosas ocurren de otro modo. A finales de 2006, Canadá lanzó una batalla contra la OMC por el uso de las subvenciones agrícolas por parte de los EEUU que “deformaban el mercado”, en concreto las enormes sumas que el gobierno federal daba a los agricultores de maíz. Este caso amenazaba también toda la multimillonaria estructura de las subvenciones agrícolas de los EEUU. Esto sucedió tras el histórico decreto de la OMC de 2005, que condenaba la ayuda a los cultivadores estadounidenses del algodón por “distorsión comercial”. Un informe de Oxfam International revelaba que este tipo de subvenciones de los EEUU y la Unión Europea afectaba al menos a 38 países desarrollados. Al mismo tiempo, el gobierno de los EEUU trataba de añadir una cláusula especial en las negociaciones mercantiles que haría que sus subsidios agrícolas ilegales quedasen al margen de las leyes de los países miembros de la OMC, haciéndolas inmunes a cualquier reglamento de la propia OMC (9).

Lo que raramente se comenta es que el NAFTA y el GATT violan la Constitución de los EEUU, cuyo preámbulo deja claro que el pueblo es quien tiene el poder soberano: “Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos... establecemos esta Constitución para los Estados Unidos de América”. El Artículo I, Sección 1 de la Constitución dice: “Todos los poderes legislativos aquí contemplados deben ser representados por el congreso de los Estados Unidos”. El Artículo I, Sección 7 da al presidente (y no a un consejo de comercio) el poder de vetar leyes, a no ser que dos tercios del Congreso se posicionen en contra. Y el Artículo III da plenos poderes judiciales a la Corte Suprema y otras cortes federales siguiendo las leyes establecidas en el Congreso. La Décima Enmienda a la Constitución añade que “los poderes no delegados a los Estados Unidos por la Constitución, y que esta no prohíbe a los Estados, se reservan a los Estados y, respectivamente, al pueblo”. No hay nada en toda la Constitución que le permita a un grupo de expertos en comercio internacional ser el árbitro final en un proceso jurídico y minar así las decisiones constitucionalmente legítimas de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

Es cierto que el artículo VII dice que la Constitución, las leyes federales y los tratados “serán la ley suprema en el territorio norteamericano”, pero ciertamente no se pretende con esto incluir tratados que subordinen las propias leyes y los poderes democráticos soberanos del pueblo y sus representantes.

Para excluir al Senado de las deliberaciones, se les llamó a NAFTA y GATT “acuerdos” en lugar de tratados, un truco semántico que permitió al presidente Clinton saltarse el voto de ratificación en el Senado (que exige al menos un apoyo de los dos tercios de la cámara) y cualquier proceso de enmienda. La OMC fue aprobada por una sesión del Congreso al final de la legislatura, después incluso de las elecciones de 1994. Ninguno de los candidatos en esas elecciones advirtió a los votantes que se iba a obligar al gobierno norteamericano a que las leyes nacionales no interfiriesen con las reglas del comercio libre internacional.

Lo que se está minando no es sólo un montón de leyes justas referidas al medio ambiente, los servicios públicos, los estándares laborales y la protección del consumidor, sino el derecho mismo a legislar estas leyes. La propia soberanía democrática se está rindiendo a una organización de comercio plutocrática y poco transparente, que pretende ejercer un poder mayor que el del pueblo, sus cortes y sus legislaturas. Lo que tenemos aquí es un golpe de estado por parte del gran capital contra las naciones del mundo.

La globalización es una extensión lógica del imperialismo, una victoria del imperio sobre la república, del capital financiero internacional sobre la productividad local y la democracia del estado-nación tal y como la conocemos. Sin embargo, últimamente, y debido a las protestas populares, se han paralizado o anulado varios acuerdos multilaterales de comercio. En 1999 hubo protestas militantes contra el comercio libre en cuarenta y un países, desde Gran Bretaña y Francia hasta Tailandia e India (10). En 2000-01 hubo manifestaciones en Seattle, Washington, Sydney, Praga, Génova y en otras poblaciones. En 2003-04 pudimos ver cómo los países pobres se negaban a renunciar a los pocos restos de soberanía que les quedaban. Junto con la resistencia popular, muchos líderes nacionales lo están pensando dos veces antes de firmar nuevos acuerdos comerciales.

El análisis de la globalización que hacen algunos marxistas (pero no todos) se ha concentrado en la cuestión de si la nueva “internacionalización” del capital va a minar la soberanía nacional y el estado-nación. Olvidan en este análisis cosas como los acuerdos de libre comercio y la OMC. Invariablemente, estos analistas (como por ejemplo Ellen Wood y William Taab en la Monthly Review, Ian Jasper en Nature, Society and Thought, Erwin Marquit en Political Affairs) deducen que el estado-nación juega todavía un papel crucial en el imperialismo capitalista, que el capital, aunque global en su alcance, no es internacional sino que está ligado a determinadas naciones, y que la globalización es poco más que un nuevo nombre para las inversiones extranjeras del capital monopolista.

Nos recuerdan repetidamente que Marx ya había descrito la globalización, en tanto que proceso de expansión financiera internacional, en 1848. En el Manifiesto Comunista, Marx y Engels hablan de un capitalismo que se mueve por todo el mundo, modificando la realidad a su imagen y semejanza, así que no se trata de nada nuevo. La globalización, concluyen estos analistas, no es un desarrollo reciente. Es un fenómeno de larga duración descubierto por la teoría marxista hace mucho.

El problema de este análisis es que pierde de vista el punto central de las luchas actuales. Lo que está en juego no es la soberanía nacional, sino la soberanía democrática. Millones de personas en todo el mundo han salido a protestar a la calle para oponerse a los tratados de libre comercio. Entre ellos hay campesinos, trabajadores, estudiantes e intelectuales (incluyendo a algunos marxistas que ven las cosas con más claridad que los que acabamos de mencionar). Todos ellos se dan cuenta de que algo nuevo está pasando y no quieren que sea de esta manera. El término globalización significa un nuevo estadio de la expropiación internacional, diseñado no sólo para terminar con el estado-nación, sino también para minar todos los derechos democráticos existentes que protegen los salarios dignos y restringen el poder de las corporaciones.

En efecto, los acuerdos de libre comercio convierten en ilegales todos los estatutos y regulaciones que le ponen trabas al capital privado. Cuando esta tendencia llegue a su culminación, desaparecerán todas las protecciones democráticas, que por muy imperfectas que sean son el resultado muchas generaciones de lucha popular. Con estos acuerdos, todos y cada uno de los servicios públicos pueden desaparecer por producir “oportunidades de mercado perdidas” para el capital privado. Los hospitales públicos pueden ser acusados de robarles mercados a las empresas privadas, así como los servicios públicos de agua, educación, bibliotecas, vivienda, transporte, correo y seguros. Leyes que intentan proteger el medio ambiente, los estándares laborales o la salud del consumidor han sucumbido por crear barreras para el libre comercio.

Lo que también sucumbe es el derecho a tener esas leyes. Este es el aspecto más importante, y asimismo el que más frecuentemente se olvida, y eso en todas las gamas del espectro político. Con los acuerdos del libre comercio los derechos de propiedad han adquirido supremacía internacional y se anteponen a cualesquiera otros derechos, incluyendo el derecho a vivir en un medio ambiente sin contaminación, el derecho a servicios públicos accesibles, y el derecho al pedazo más minúsculo de democracia económica. En su lugar, un derecho ha adquirido un estatuto absoluto: el derecho de las corporaciones a obtener beneficios. Este derecho se ha utilizado para ahogar la voz de los trabajadores y de su derecho a desarrollar un servicio público de acuerdo con sus intereses. La libertad de opinión también está en el punto de mira, como por ejemplo cuando la crítica a un producto se convierte en una interferencia con el libre comercio. Y la propia naturaleza está siendo monopolizada y privatizada por corporaciones transnacionales.

Por lo tanto, la lucha contra el libre comercio es una lucha por la democracia político-económica, por los servicios públicos y los salarios dignos, por el derecho a no estar completamente a merced del gran capital. Es una nueva y drástica fase de la lucha de clases que algunos marxistas –inmersos como están en la teoría clásica y desinformados sobre las actuales políticas públicas- parecen no haber comprendido. La globalización, tal y como se encarna en los acuerdos de libre comercio, tiene poco que ver con el comercio y es cualquier cosa menos libre. Beneficia a los países ricos a expensas de los pobres, y a las clases privilegiadas de todo el mundo a expensa de los ciudadanos de a pie. Es el nuevo espectro que recorre el mismo mundo.


NOTAS: 

1 Citado en el New York Times, 21 de mayo de 1989. 

2 Véase Lori Wallach y Michelle Sforza, The WTO (New York: Seven Stories Press, 2000); y John R. MacArthur, The Selling of Free Trade: Nafta, Washington, and the Subversion of American Democracy (New York: Hill and Wang, 2000). 

3 New York Times, 30 de abril de 1996 y 9 de mayo de 1997;Washington Post, 13 de octubre de 1998. 

4 Véase el  informe del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas al que hace referencia el  New York Times, 13 de julio de 1999. 

5 Project Censored, Real News, Abril de 2007; también Arun Shrivastava, Genetically Modified Seeds: Women in India take on Monsanto”, Global Research, 9 de octubre de 2006.

6 Citado en People’s Weekly World, 7 de diciembre de 1996.

7 John R. MacArthur, The Selling of  Free Trade: NAFTA, Washington, and the Subversion of American Democracy (New York: Hill & Wang, 2000; y Sarah Anderson y John Cavanagh, Naftas Unhappy Anniversary, New York Times, 7 de febrero de 1995.

8 John Ross, Tortilla Wars, Progressive, Junio de 1999.

9 US seeks get-out clause for illegal farm payments Oxfam, 29 de junio de 2006

10 San Francisco Chronicle, 19 de junio de 1999.


martes, 3 de febrero de 2026

LOS ÁRABES ANÓNIMOS QUE SALVARON LAS VIDAS DE JUDÍOS DURANTE EL HOLOCAUSTO

Swaminathan Natarajan

BBC, 01/02/2026

El Centro de Conmemoración del Holocausto, Yad Vashem, de Israel ha honrado a más de 28.000 no judíos por arriesgar sus vidas para salvar vidas judías durante el Holocausto, pero pero solo un árabe ha obtenido el título de "justo" con el que la institución reconoce a quienes con su heroísmo y generosidad ayudaron a algún judío a escapar del exterminio nazi.

Sin embargo, el doctor Rob Satloff, director ejecutivo del Washington Institute, en Estados Unidos, recopiló muchas historias de norteafricanos que ayudaron a judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Le contó algunos ejemplos a la BBC.

"En Túnez, un panadero árabe tenía la política de dejar comida extra en su panadería todos los días, para los judíos que no tenían tarjetas de racionamiento".

"Mujeres árabes acogieron a bebés judíos en sus hogares y se convirtieron en nodrizas, porque no había comida ni leche".

"En Argel, una fatwa [edicto religioso] que prohibía a los musulmanes locales servir como conservadores de la propiedad judía confiscada fue emitida por clérigos islámicos, y no pude encontrar un ejemplo de un árabe local que violara la fatwa después de que fuera emitida".

Los nazis mataron a más de seis millones de personas judías en Europa pero con el apoyo del régimen colaboracionista francés de Vichy también persiguieron a las comunidades judías en el norte de África, que sufrieron la muerte, el desplazamiento y la pérdida de propiedades, aunque a una escala mucho menor.

"Excepto por el exterminio, todo lo demás que les sucedió a los judíos en Europa les sucedió a los judíos en los países árabes", dice Satloff al Servicio Mundial de la BBC.

Según el Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos, alrededor de medio millón de personas judías vivían en Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. Y Satloff estima que el número de muertos judíos en esos países estuvo entre 4.000 y 5.000.

Lo arriesgaron todo

Satloff dice que tres árabes en particular merecen ser reconocidos por el Yad Vashem.

En Túnez, el único país norteafricano completamente ocupado por los nazis, de noviembre de 1942 a mayo de 1943, los judíos fueron obligados a llevar estrellas amarillas. Pero cuando los nazis ordenaron que todos los hombres judíos se presentaran para trabajos forzados, en Túnez, uno de ellos, Joseph Naccache, escapó. Décadas después, en París, le contó a Satloff cómo un hombre árabe le había dado refugio corriendo un gran riesgo.

"Las SS orquestaron una redada, una captura de hombres jóvenes judíos, en diciembre de 1942", dice Satloff. "Si te atrapaban escondiendo a alguien que las SS tenían en su lista, era un crimen terrible".

"[Naccache] huyó de la redada, tratando de escapar, queriendo evitar ser capturado por los alemanes, y terminó en el hammam [baño público] de su vecindario local".

El propietario, Hamza Abdul Jalil, le dijo a Naccache que lo protegería y lo escondería en el sótano.

"No solo conocí al hombre que fue salvado, sino que regresé a Túnez y encontré el hammam y conocí al hijo del hombre que lo salvó", dice Satloff al Servicio Mundial de la BBC. "Él sabía todos los detalles. Es una historia fantástica y la obtuve de ambos lados".

El ex alcalde de Túnez, Si Ali Sakkat, también arriesgó todo para dar comida y refugio a un grupo de fugitivos de campos de trabajo judíos en su casa de campo en el valle de Zaghouan, a unos 55 km de la capital.

Enfrentar el mal

Pero la historia favorita de Satloff es la de Khaled Abdul-Wahab, que escuchó a un oficial nazi decir que había puesto sus ojos en una judía que el tunecino conocía.

En medio de la noche, Abdul-Wahab rescató a la mujer y a su familia, que estaban escondidos, los llevó a su granja, a 30 km de Túnez, y los ocultó en los graneros y establos. Pero eso fue solo el comienzo, y antes de que terminara la ocupación nazi había escondido a 20 mujeres y niños cuyas familias habían sido enviadas a trabajos forzados.

Tres de ellos posteriormente pidieron a Yad Vashem que reconociera a Abdul-Wahab, pero la solicitud fue rechazada dos veces.

Había sido un "hombre noble", dijo el centro, y los testimonios describían su bondad, pero albergar a personas judías había seguido siendo legal y los que se habían quedado en la granja de Abdul-Wahab lo hicieron con pleno conocimiento de los ocupantes nazis, lo que lo descartaba como candidato al título de Justo entre las Naciones que se otorga a no judíos que altruistamente arriesgaron sus vidas para salvar vidas judías del exterminio.

"Debido a que la ocupación alemana de Túnez duró solo seis meses, los planes para implementar la solución final [la política nazi de exterminio] allí nunca se concretaron", añadió Yad Vashem.

En diciembre de 2011, Eva Weisel, escondida por Abdul-Wahab a la edad de 13 años, escribió un artículo en el periódico The New York Times expresando su decepción por la decisión.

"Sé que pude disfrutar de una vida larga y plena porque Abdul-Wahab enfrentó el mal y me salvó, como salvó a otros miembros afortunados de mi familia", dijo. "Espero que Yad Vashem reconsidere su caso antes de que no quede nadie para contar su historia".

70 musulmanes y un árabe

De las más de 28.000 personas ya galardonadas con el título de Justo entre las Naciones, unas 70 son musulmanas pero solo una es árabe, el médico egipcio Mohamed Helmy, que escondió a una joven judía y ayudó a su familia en Berlín.

Aunque las historias de Satloff son inmensamente poderosas, la Dra. Mehnaz Afridi, directora del Centro de Educación sobre el Holocausto, Genocidio e Interfe de la Universidad de Manhattan, en Estados Unidos, dice que van en contra de una narrativa "conveniente".

Afridi dice al Servicio Mundial de la BBC: "Para algunos en Israel, reconocer a rescatadores árabes complica el panorama político contemporáneo. Para algunos en el mundo árabe, reconocer que los judíos necesitaban ser rescatados de los nazis en suelo árabe socava la negación del Holocausto y el relativismo que se ha vuelto políticamente útil".

Afridi ha planteado su propia petición de reconocimiento para el entonces rey de Marruecos. "Bajo el gobierno pronazi de Vichy, se ordenó a Marruecos y Tánger albergar a judíos en campos de trabajo. Mohamed V, rey de Marruecos, rechazó las demandas de implantar leyes raciales antijudías o enviar a judíos marroquíes a Francia", dice.

En el sitio web de Yad Vashem, la Dra. Jackie Metzger, de su Escuela Internacional para Estudios del Holocausto, escribió antes de jubilarse: "Si holocausto significa asesinato en masa, entonces un 'holocausto' no ocurrió en el norte de África. La historia de los judíos en este período debería discutirse correctamente bajo la amenaza de un holocausto inminente que no se materializó".

Pero en una respuesta escrita al Servicio Mundial de la BBC, el centro reconoció que "el norte de África es parte del Holocausto".

"Los nazis tenían previsto el mismo destino para los judíos allí, junto con los judíos de la Palestina bajo Mandato y el Medio Oriente, como lo hicieron para los judíos de Europa", dijo. "Si el norte de África hubiera sido liberado cuando Polonia fue liberada [1945, en lugar de 1943], es posible que la mayoría de esos judíos no hubieran sobrevivido".

Cada nominación para el reconocimiento recibía el mismo nivel de escrutinio, sin sesgo, añadió, pero su comité evaluador no estaba actualmente "discutiendo ningún caso de rescatadores árabes" ya que no había recibido nuevas solicitudes.

Sin embargo, historias como la de Abdul-Wahab están ganando tracción, dice Afridi. "En 2009, se le dedicó un árbol tanto en el Jardín de los Justos de Adas Israel, en Washington, como en el Jardín de los Justos en el Mundo, en Milán, [Italia,] con una ceremonia en presencia de su hija, Faiza", dice Afridi.

Satloff está de acuerdo. "Estoy muy orgulloso de que numerosas organizaciones e instituciones en América del Norte y Europa hayan reconocido el coraje y la valentía de aquellos árabes que se levantaron para proteger a los judíos durante este período", dice.

Y Satloff tiene la esperanza de que más evidencias podrían llevar a más oportunidades para el reconocimiento oficial en el futuro.


jueves, 29 de enero de 2026

LA VIDA OCULTA DE JESÚS, DESCRITA EN LOS EVANGELIOS APÓCRIFOS

Antonio Piñero
National Geographic, 01/01/2025

Muchos de los pasajes de la vida de Jesús pertenecen, en realidad, a evangelios apócrifos, textos donde se relataba a los primeros cristianos todo tipo de anécdotas de la vida de Cristo y que no fueron incluidos en la versión oficial de los textos sagrados de la vida de Jesús de Nazaret.

La historia del cristianismo y el relato bíblico ha sido motivo de discusión durante cientos de años. La Iglesia defiende la actual Biblia como el libro esencial del catolicismo, pero existen otros documentos, como el famoso Evangelio de Judas, que contradice esta versión oficial de los hechos y pone en el punto de mira la veracidad histórica de lo relatado y confirmado.

Pablo de Tarso no perteneció al círculo inicial de los doce apóstoles de Jesús de Nazaret, pero sus escritos constituyen la base de la mayor parte de la fe cristiana. Para él, lo verdaderamente importante en la vida de Jesús fue su muerte y resurrección.

Sin embargo, algunos seguidores de Pablo, como los evangelistas Mateo, Marcos, Lucas y Juan, le enmendaron la plana: consideraban que la vida de Cristo también tenía importancia, y por ello compusieron sus evangelios. Pero con el paso del tiempo estas «vidas de Jesús» se quedaron muy cortas en detalles para los lectores, ávidos de saber más sobre el Mesías.

Los autores de los evangelios apócrifos intentaron llenar con sus historias los huecos que dejaban los cuatro evangelios aceptados por la Iglesia. Por ello abundan en datos sobre la vida oculta de Jesús y transmiten detalles de sucesos recogidos por los evangelistas. Por ejemplo, es en los apócrifos donde se dice que los Magos de Oriente eran reyes y se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar.

La desconocida historia de la Verónica

Algo parecido sucede con la Verónica, la mujer que enjugó con un lienzo el rostro de Cristo mientras caminaba hacia la cruz. Su historia y su nombre sólo aparecen en el evangelio de Lucas: «Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque llegarán días en que se dirá: ¡Dichosas las estériles, las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron!».

Pero este pasaje supo a poco a la piedad cristiana, que lo transformó en la historia siguiente, recogida en el apócrifo Muerte de Pablo: «Cuando mi Señor se iba por ahí predicando, y yo carecía de su presencia muy a pesar mío, quise que me pintaran su imagen, para que, mientras me veía privada de su presencia, me diese al menos consuelo su figura. Y cuando llevaba el lienzo al pintor para que me la pintara, mi Señor me salió al paso y me preguntó a dónde iba. Cuando le expliqué la causa de mi marcha, me pidió el lienzo y me lo devolvió señalado con la imagen de su venerable faz. Por consiguiente, si alguien mira con devoción su aspecto, obtendrá el beneficio de su curación». De hecho, «Verónica» es un vocablo grecolatino: vero icono, que significa «verdadera imagen» de Jesús.

La crucifixión apócrifa de Jesucristo

En el episodio de la crucifixión de Jesús, los apócrifos también rellenan las lagunas de los evangelios canónicos. Según estos últimos, a la izquierda y a la derecha de Jesús fueron crucificados dos bandoleros, que es como los romanos llamaban a los sediciosos que se oponían a su poder. El Evangelio de Nicodemo nos proporciona los nombres de estos bandidos. Allí se refiere que el prefecto romano Poncio Pilato, tras oír que los judíos desean la muerte de Jesús, decreta su muerte: «Tu raza te ha rechazado como rey. Por eso, he decidido que en primer lugar seas azotado según la costumbre de los reyes piadosos, y luego seas colgado en la cruz en el jardín donde fuiste apresado; y que los dos malhechores Dimas y Gestas sean crucificados juntamente contigo».

Uno de los episodios que más llaman la atención en la pasión de Jesús sólo aparece en el Evangelio de Juan: la lanzada de un soldado romano al costado de Jesús para hacer que su muerte acaeciera de manera segura. En este texto, el soldado es un personaje anónimo, pero el Evangelio de Nicodemo y una presunta Carta de Pilato a Herodes Antipas nos revelan su nombre, Longino, y su cargo, centurión.

Jesús en los infiernos

Entre la muerte y resurrección de Jesús hay un oscuro episodio, que no aparece en los evangelios, pero sí en un par de breves alusiones de un escrito canónico, la Primera epístola de Pedro (3,19; 4,6): el descenso de Jesús a los infiernos. Este hecho se desarrolla en la segunda parte de un apócrifo, el Evangelio de Nicodemo. Unos cuantos sacerdotes, un levita y un doctor de la Ley cuentan cómo en el retorno de Galilea –donde habían sido testigos de la ascensión de Jesús hasta Jerusalén– les salió al encuentro una gran muchedumbre de hombres vestidos de blanco, que resultaron ser los resucitados con Jesús. Entre ellos reconocieron a dos que se llamaban Leucio y Carino, que les contaron los maravillosos acontecimientos tras la muerte del Maestro, entre ellos su visita a los infiernos.

El comienzo de la narración suena así: «Estábamos nosotros en el infierno en compañía de todos los que habían muerto desde el principio. Y a la medianoche amaneció en aquellas oscuridades como la luz del sol, y con su brillo fuimos todos iluminados y pudimos vernos unos a otros. Y al punto nuestro padre Abraham, los patriarcas y los profetas y todos a una se llenaron de regocijo y dijeron entre sí: “Esta luz proviene de un gran resplandor”. Entonces el profeta Isaías dijo: “Esta luz procede del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”». Los antiguos patriarcas comenzaron a regocijarse de inmediato con la liberación que se les avecinaba, mientras que Satán prevenía a sus huestes a fin de que se prepararan para «recibir» a Jesús.

Satán mandó reforzar las puertas del infierno, pero al conjuro de una voz celestial «se hicieron añicos las puertas de bronce, los cerrojos de hierro quedaron reducidos a pedazos, y todos los difuntos encadenados se vieron libres de sus ligaduras, nosotros entre ellos». Entonces «penetró dentro el rey de la gloria en figura humana, y todos los antros oscuros del infierno fueron iluminados. Enseguida se puso a gritar el Infierno mismo: “¡Hemos sido vencidos!”». Jesús tomó por la coronilla a Satanás y se lo entregó al mismo Infierno para que lo mantuviera a buen recaudo. Luego condujo a todos los patriarcas fuera del oscuro antro, comenzando por Adán y siguiendo por Henoc, Elías, Moisés, David, Jonás, Isaías y Jeremías, Juan Bautista…

La otra Iglesia

Así pues, los evangelios apócrifos satisfacían el interés de los primeros cristianos por la vida de su Maestro, alimentando su curiosidad con todo tipo de anécdotas que los escuetos evangelios canónicos no proporcionaban. Pero esta diversidad de testimonios y relatos sobre la vida de Cristo reflejaba una realidad que ya debió de darse al poco de su muerte.

Así lo manifiesta el propio Evangelio de Lucas, que comienza con las palabras dirigidas por su redactor a un personaje llamado Teófilo: «Ya que muchos han intentado escribir la narración de los sucesos que se han cumplido entre nosotros, [...] pareciome también a mí, después de haberme informado de todo exactamente desde su origen, escribírtelos por su orden, dignísimo Teófilo, a fin de que conozcas la verdad de lo que se te ha enseñado».

El texto, compuesto hacia los años 95-100, nos indica que circulaban múltiples tradiciones sobre la vida de Jesús cuando habían transcurrido unos setenta años de su muerte en la cruz, ya que el autor aspiraba a ofrecer «la verdad» respecto a lo mucho que se decía sobre la cuestión.

En tal sentido, los apócrifos sirven para contrastar datos o dichos de Jesús que ofrecen los evangelios aceptados por la Iglesia. Así, pueden hacer surgir dudas sobre la corrección de algunos pasajes canónicos. Es sabida, por ejemplo, la divergencia en la tradición aceptada por la Iglesia sobre quién fue la primera persona a la que Jesús se apareció tras su muerte: según Pablo de Tarso, fue el apóstol Pedro; según los evangelios de Juan y Marcos, quien primero lo vio fue María Magdalena; según el evangelio de Lucas, fueron dos de los discípulos de Cristo, de camino al pueblo de Emaús; pero según el Evangelio de los hebreos, apócrifo, fue Santiago, hermano de Jesús. Y en alguna ocasión los apócrifos pueden transmitirnos una sentencia de Jesús que probablemente sea verdadera, como el dicho número 83 del Evangelio de Tomás: «El que está cerca de mí está cerca del fuego. Y quien está lejos de mí está lejos del Reino».

Por otra parte, estos textos también permiten dibujar una imagen de la Iglesia primitiva diferente a la que terminó imponiéndose. Así, tanto el Evangelio de María (redactado a mediados del siglo II, y que convierte a María Magdalena en la primera apóstol, enfrentada a Pedro, a la que Jesús encomienda difundir las enseñanzas secretas) como el Evangelio de Felipe (del siglo III) defienden la imagen de una comunidad de seguidores de Jesús en la que tenían mucha importancia las mujeres, que luego fueron perdiendo terreno por la evolución masculinista de la Iglesia.

Precisamente ahí reside la importancia de los apócrifos: en el hecho de que posibilitan nuevas aproximaciones a las dos fuentes de la fe católica: las Escrituras y la tradición. Sin duda, el acercamiento al Jesús histórico debe hacerse a través de los documentos más cercanos a él en el tiempo: los evangelios canónicos. Pero sin olvidar los apócrifos, que desempeñan una función de contraste nada despreciable.

sábado, 20 de diciembre de 2025

LA HISTORIA DE LA PROVINCIA BIZANTINA DE SPANIA

Carlos Serrano Lorigados

La renovación imperial de Justiniano significó el retorno a Hispania de los romanos en el año 552.

La historia de la provincia bizantina de Spania es uno de los capítulos más desconocidos de nuestra historia. La parquedad de las fuentes documentales y los restos arqueológicos convierten este periodo comprendido entre los siglos VI y VII en un misterio: pero sabemos que Roma, a pesar de la peste de Justiniano, regresó a Hispania para recuperar la última provincia más occidental del Imperio. 

Hispania en el siglo vi: la anarquía visigoda

A mediados del siglo VI, las provincias de Hispania se encontraban divididas entre el gobierno de los suevos y los visigodos. Los primeros controlaban Gallaecia, la actual Galicia, desde la ciudad de Bracara Augusta (Braga), designada capital de un reino que se extendía entre el Cantábrico y el río Tajo. Los visigodos contralaban las provincias de la Tarraconense y la Carthaginense, pero la Bética, la provincia más rica de Hispania, todavía se resistía a su dominio.

La aristocracia hispanorromana de ciudades como Corduba Patricia (Córdoba) e Híspalis (Sevilla) defendía su independencia frente al poder de los godos, y fueron quienes apoyaron el asesinato del rey Teudiselo en el año 549 para dar inicio a una cruenta guerra civil. Los visigodos del norte de Hispania coronaron a un nuevo rey, Ágila, y los aristócratas hispanorromanos de la Bética apoyaron a su propio candidato: el godo Atanagildo.

La contienda se presentaba con desventaja para Atanagildo, y el autoproclamado rey decidió enviar una petición de auxilio al emperador Justiniano para que el Imperio Romano volviese a intervenir en los asuntos de Hispania. 

El retorno de roma: la renovatio imperii de justiniano

El interés del emperador Justiniano para intervenir en Hispania se debía a motivos militares e ideológicos. El constructor de la basílica de Santa Sofía pretendía emprender la renovatio imperii para devolver al Imperio a su pasado esplendor, y las victorias en Italia habían llenado de confianza a los bizantinos. 

Además, Hispania era la puerta de entrada al Mediterráneo occidental y una posible amenaza para el exarcado bizantino de África, el granero de Constantinopla. Ante estos motivos, el emperador Justiniano decidió enviar a Spania al patricio Liberio junto con una flota de dromones, barcos de guerra bizantinos, que deberían apoyar a Atanagildo en su guerra civil contra el rey Ágila. 

El destacamento bizantino desembarcó en el año 552 en Iulia Transducta (Algeciras) y desbarató un ataque del rey Ágila sobre la ciudad de Sevilla, plaza fuerte del rebelde Atanagildo en la Bética. La superioridad militar bizantina decantó la balanza hacia el usurpador, y los romanos conquistaron Sevilla, Cádiz, Medina Sidonia, Málaga, Cartagena y las costas del Algarve portugués con el apoyo de la población local. 

El objetivo del emperador Justiniano consistía en controlar los puertos del mar de Alborán y el Levante para garantizar el comercio entre el Atlántico y el Mediterráneo, esencial para que mercancías como las pieles y el estaño procedentes de Irlanda y Gran Bretaña arribasen a Bizancio. 

Una guerra sin final

La intervención bizantina en Hispania supuso el final del reinado de Ágila. Respaldado por las tropas del emperador Justiniano, el usurpador Atanagildo convenció a los magnates visigodos para apoyarlo en la lucha por el trono, y el rey Ágila fue asesinado en Augusta Emerita (Mérida) en el año 555. 

Atanagildo, coronado rey tras el asesinato de Ágila, no tardó en advertir el peligro que suponían sus aliados e intentó recuperar la Bética de manos de los romanos. Los visigodos, sin embargo, sólo pudieron reconquistar Sevilla, y se estableció una frontera que corría de este a oeste a lo largo de los Sistemas Béticos. 

La provincia bizantina de Spania

El territorio comprendido entre la Sierra de Grazalema y la ciudad de Ilici (Elche, Alicante) fue denominado por los bizantinos como Spania, y su capital se encontraba en Cartagena, la antigua Cartago Nova. De esta época conservamos la lápida de Comenciolo, el gobernador bizantino encargado de dotar a Cartagena de unas poderosas murallas capaces de soportar un asedio visigodo. 

Los bizantinos favorecieron la reactivación del comercio en sus puertos y garantizaron el cumplimiento de la ley romana en Spania, pero la excesiva carga tributaria pronto generó descontento entre los hispanos. Muchos veían el regreso de Roma como el principio de un resurgimiento, pero los bizantinos se limitaron a controlar los puertos y nunca más intentaron adentrarse en el interior de Hispania. 

El final de la provincia bizantina

Los reyes visigodos posteriores a Atanagildo continuaron sus campañas contra los bizantinos sin demasiado éxito. El control de los puertos y los principales pasos de montaña jugaba a favor de los romanos, y Bizancio mantuvo a sus tropas en Hispania hasta que las costosas guerras en Asia le obligaron a reducir sus efectivos. 

En el año 611, el rey visigodo Sisebuto logró tomar Málaga y Cartagena, y la provincia bizantina de Spania quedó reducida a Ceuta y las islas Baleares. La reciente conversión de los visigodos al catolicismo había acercado a la población hispanorromana a los reyes de Toledo, y los excesivos impuestos bizantinos terminaron por agotar a su población. 

El Imperio Romano de Oriente nunca regresaría a la península, y los visigodos se presentaron como los sucesores de los emperadores en Hispania. Ceuta, sin embargo, permaneció en manos bizantinas hasta la llegada de los musulmanes en el año 709. 

NI GALICIA NI ESCOCIA: ESTE ES EL LUGAR DONDE NACIÓ LA GAITA HACE 3.000 AÑOS

 

20 Minutos, 13/12/2025

[Lo siento, celtomaníacos del norte imperial, pero la gaita procede de ese sur global que tanto despreciáis]

Es uno de los instrumentos por excelencia del noroeste de Europa. Las llamadas naciones celtas (Galicia, Asturias, Bretaña, Irlanda, Escocia...) la tienen como instrumento nacional, pero la realidad es que la gaita nació mucho más lejos y hace mucho tiempo.

La periodista e historiadora escocesa Kirsten Henton revela que la gaita nació hace 3.000 años y lo hizo en la actual Turquía, tal y como recoge este sábado el diario The Sun.

"Las gaitas no se originaron en Escocia. De hecho, aparecen por primera vez en tierras lejanas tanto en el tiempo como en la distancia, habiéndose utilizado a lo largo de la antigüedad en Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma, musicalizando todo, desde rituales y ceremonias sagradas hasta festividades", dice Henton.

"Se ha dicho que las primeras formas de la gaita se utilizaban alrededor del año 1000 a. C., y la Oxford History of Music hace referencia a una talla de piedra hitita encontrada en la actual Turquía que representa a un músico con lo que parece ser una gaita antigua", prosigue.

Kirsten Henton cita a Richard McLauchlan, autor del libro The Bagpipes: A Cultural History, que cree que la evidencia más temprana de la existencia del instrumento es la descripción del emperador romano Nerón "tocando una flauta con la boca y con una bolsa debajo del brazo".

Según Henton, "el momento exacto en que las gaitas llegaron a Escocia es todavía un tema de debate". "Por muy conmovedor que sea creer las sugerencias infundadas de que se vieron gaitas en la batalla de Bannockburn de 1314, no fue hasta un poco más tarde, en 1396, cuando se registraron correctamente por primera vez en la historia escocesa en la batalla de North Inch, cuando se dice que se tocaron 'gaitas de guerra'", dice la experta.

sábado, 29 de noviembre de 2025

DESMONTANDO LAS "BONDADES" DEL IMPERIALISMO ESPAÑOL

Parece ser que la moda del revisionismo histórico ha llegado al capítulo del Imperio Español. Que gentes de Vox o del PP (sector clerical/opusero) digan que el Imperio Español fue un imperio "integrador" y cante sus "bondades" me parece que entra dentro de la normalidad, pero que también gentes de izquierda abracen la idea de que todos los horrores de la conquista hispana de américa fue leyenda negra inventada por los anglosajones me parece muy preocupante. Me parece muy preocupante porque la poca izquierda que no ha sido neutralizada por el inocuo "wokismo" emanado las élites globalistas ahora parece que va a ser abducida por un discurso neofalangista que solo ataca el imperialismo anglo y no al patrio. Para más inri, dentro de este episodio de revisionismo histórico, se le ha dado pábulo en los grandes medios de comunicación a histriones como el pseudohistoriador (en el realidad, es licenciando en periodismo) mexicano Juan Miguel Zunzunegui, un elemento de las clases oligárquicas (el apellido le delata) latinoamericanas que lo mismo exalta a Hernán Cortes que vomita propaganda anticomunista como el mejor agente de la CIA o del MI6 (ahí se comporta exactamente igual que sus "enemigos" anglos). Además, hay que decir que encontrar documentos en los que se critique a este bufón reaccionario usando Google (esa herramienta de los pérfidos sajones) es francamente difícil y la serie de vídeos titulados "Zunzunegui al descubierto" que cuelgo a continuación los he encontrado haciendo búsqueda con Yandex (motor de búsqueda ruso.) Por algo será... Por último, cuelgo un vídeo de David Cot (este sí es historiador y usa por tanto un método riguroso) que explica que España por supuesto tuvo un imperio con colonias, y no muy distinto del de otras potencias europeas como Portugal, Inglaterra y Francia. ¡Ya basta de revisionismo histórico neofascista!









FALLECE JAMES PETRAS, DESTACADO INTELECTUAL GRECO-ESTADOUNIDENSE

TeleSur , 15/02/2026 [Otro gran luchador se nos va. Rest in power, James.  Ευχαριστώ για όλα. ] “Su crianza como inmigrante griego de clase ...